La Palabra de Dios ilumina el camino: Apertura de la Semana Arquidiocesana de la Biblia y Día de la Lectio Divina en Bucaramanga

Puede ser una imagen de paquete de fósforos, libro y textoCon un ambiente de fe y recogimiento, la Iglesia particular de Bucaramanga celebró este domingo 21 de septiembre la Santa Eucaristía del XXV Domingo del Tiempo Ordinario, que tuvo un carácter especial al marcar la apertura de la Semana Arquidiocesana de la Biblia y la conmemoración del Día Arquidiocesano de la Lectio Divina. La solemne celebración estuvo presidida por Monseñor Ismael Rueda Sierra, Arzobispo Metropolitano, desde la Catedral de la Sagrada Familia.

Durante su homilía, el pastor de la Iglesia bumanguesa invitó a los fieles a reconocer la centralidad de la Palabra de Dios en la vida de la comunidad cristiana y a redescubrir la práctica de la Lectio Divina como un método privilegiado para entrar en diálogo con el Señor.

La Eucaristía: escuela de la Palabra y de la vida

Monseñor Rueda recordó que toda celebración eucarística tiene dos partes fundamentales: la Liturgia de la Palabra y la Liturgia de la Eucaristía, ambas inseparables en el encuentro con Cristo.
“La Palabra de Dios —dijo— es espada penetrante que toca el corazón, lo transforma y nos invita a vivir conforme a los planes del Señor”.

El Arzobispo explicó que la Lectio Divina no es una práctica reciente, sino un camino espiritual con raíces en los primeros monasterios de la Iglesia, donde los monjes meditaban la Escritura preguntándose: ¿Qué dice el texto? ¿Qué me dice a mí? ¿Cómo respondo al Señor?. Ese ejercicio, señaló, sigue siendo hoy una herramienta eficaz para las familias, las parroquias y los grupos pastorales.

Actualidad de la Palabra

Al comentar las lecturas del día, Monseñor Rueda trajo a la reflexión la voz profética de Amós, quien denunció la corrupción y la injusticia social en su tiempo. “Bajarle al peso y subirle al precio —expresó— es una tentación que sigue vigente en nuestros días. La Palabra de Dios nos invita a revisar nuestras conciencias y a buscar la conversión en la vida económica, social y personal”.

Asimismo, al meditar la carta de San Pablo a Timoteo, subrayó la necesidad de la oración por todos los pueblos y especialmente por los gobernantes, para que sus decisiones se orienten hacia la paz, la justicia y la reconciliación.

Finalmente, al comentar el Evangelio, advirtió que el creyente está llamado a ser astuto para el bien, recordando que “no se puede servir a dos señores: a Dios y al dinero”. La administración de los bienes, recalcó, debe estar siempre al servicio de la vida, la caridad y la justicia.

Una semana para vivir la Biblia

La Semana Arquidiocesana de la Biblia es un espacio que busca acercar a los fieles al tesoro de la Sagrada Escritura, impulsando su lectura orante en la vida cotidiana. En este marco, la Lectio Divina se presenta como un ejercicio de escucha, oración, contemplación y compromiso que fortalece la espiritualidad personal, familiar y comunitaria.

Monseñor Rueda concluyó su mensaje encomendando esta experiencia a la Santísima Virgen María, “mujer que supo acoger y meditar en su corazón la Palabra hecha carne”, e invitó a todos los fieles a hacer de la Biblia una guía de vida y de esperanza en el camino hacia el Jubileo.

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