El papa León XIV invita a hacer de la riqueza un instrumento de fraternidad y servicio

«Compartiendo construimos futuro» es el llamado del Santo Padre en su intención de oración para noviembre, dedicada al buen uso de la riqueza y a la solidaridad con los más necesitados.

El papa León XIV ha dedicado su intención de oración para el mes de noviembre al buen uso de la riqueza, invitando a los fieles y a todas las personas de buena voluntad a reflexionar sobre la importancia de compartir los bienes recibidos y ponerlos al servicio de los demás. Bajo el lema «Compartiendo construimos futuro», el Santo Padre propone redescubrir que la verdadera riqueza no consiste en acumular, sino en vivir la generosidad y construir relaciones de fraternidad.

A través de la Red Mundial de Oración del Papa, en el marco de la campaña Reza con el Papa, León XIV dirige una plegaria al «Señor de la vida», reconociendo que todo cuanto poseemos es un don: la tierra, los talentos, las capacidades y el esfuerzo de quienes nos han precedido. «Nada es solo nuestro, todo es don compartido», expresa el Pontífice.

En su oración, el Papa también advierte sobre el riesgo de permitir que la riqueza endurezca el corazón y nos haga indiferentes ante las necesidades de los más vulnerables. Por ello, pide perdón por acumular en lugar de compartir y por utilizar los bienes como instrumentos de poder, en vez de convertirlos en oportunidades de servicio.

Frente a esta realidad, León XIV recuerda que la verdadera riqueza «no está en lo que guardamos, sino en lo que entregamos con amor». Su invitación es a poner el dinero, el tiempo, los talentos y las oportunidades al servicio de la fraternidad, procurando que nuestras decisiones personales, familiares y comunitarias estén guiadas por un corazón libre y generoso.

Una realidad que interpela a la sociedad

Esta intención de oración también pone de manifiesto la profunda desigualdad en la distribución de la riqueza a nivel mundial. Según el Global Wealth Report 2026 de Allianz, citado por la Red Mundial de Oración del Papa, el 10 % más rico de la población posee el 85,4 % de los activos financieros netos en los países analizados, mientras que cerca de 3.000 millones de personas, correspondientes a la mitad inferior de la población, prácticamente no poseen riqueza financiera.

Ante este panorama, el Santo Padre invita a reconocer que la acumulación de bienes no puede convertirse en el propósito fundamental de la existencia, especialmente cuando tantas personas carecen de lo necesario para vivir dignamente.

De la oración a los gestos concretos

El llamado del Papa no se limita a una reflexión espiritual, sino que propone transformar la oración en acciones cotidianas. La Red Mundial de Oración del Papa plantea cinco compromisos: agradecer todo lo recibido como un don, compartir con generosidad lo que somos y tenemos, consumir responsablemente, poner nuestros talentos al servicio del bien común y vivir con sobriedad evangélica.

Esta intención adquiere un significado especial ante la celebración de la X Jornada Mundial de los Pobres, que tendrá lugar el 15 de noviembre de 2026, bajo el lema «El Señor es el refugio del pobre».

De esta manera, León XIV recuerda que la fe también se expresa en la manera como administramos nuestros recursos, tratamos a los demás y respondemos a las necesidades de quienes más sufren. Compartir no significa únicamente entregar bienes materiales, sino también ofrecer tiempo, capacidades, cercanía y esperanza.

La invitación para este mes es, por tanto, a construir una sociedad más justa y fraterna, donde los dones recibidos se conviertan en oportunidades para servir, acompañar y dignificar la vida de los demás.

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