Los abuelos: memoria viva de la fe y testigos de la ternura de Dios

Con ocasión de la V Jornada Mundial de los Abuelos y de los Mayores, que se celebrará el próximo 27 de julio de 2025, la Iglesia nos invita a reconocer y valorar el papel esencial de los adultos mayores en la vida familiar, social y eclesial.

Desde el año 2021, el Papa Francisco instituyó esta Jornada especial, que se celebra cada año en el cuarto domingo de julio, cerca de la fiesta de San Joaquín y Santa Ana, los abuelos de Jesús. Esta decisión no fue casual: el Santo Padre insistió en que los abuelos y los mayores son «la memoria viva del pueblo» (cf. Evangelii Gaudium, 14) y tienen un papel insustituible en la transmisión de la fe y de los valores que sostienen nuestras comunidades.

Evangelizadores desde la experiencia y la ternura

En una época marcada por la rapidez, el individualismo y el olvido, los abuelos encarnan la paciencia, el consejo, la fe profunda y el amor incondicional. Muchos de ellos han sido los primeros catequistas de sus nietos, los que enseñaron a rezar, a persignarse, a dar gracias a Dios. En sus manos arrugadas y corazones sabios, permanece el fuego de la fe que ha pasado de generación en generación.

El Papa León XIV, en su mensaje del 26 de junio de 2025 para esta Jornada, expresó con claridad:

“El rostro de la Iglesia no está completo sin las arrugas de sus mayores; son ellas las que nos recuerdan que la esperanza ha sido probada por el tiempo, y que la fe no nace del entusiasmo, sino de la fidelidad.”

Estas palabras iluminan la gran misión que tienen los abuelos: ser testigos de la esperanza, portadores de la memoria histórica y espiritual, y puentes vivos entre generaciones.

Una Iglesia que camina con sus mayores

La Iglesia no solo reconoce el valor espiritual de los adultos mayores, sino que vela por su cuidado integral, especialmente frente al abandono, la soledad y la exclusión. El Dicasterio para los Laicos, la Familia y la Vida ha promovido en los últimos años distintas iniciativas para visibilizar su importancia pastoral, como la Jornada Mundial, campañas de acompañamiento y materiales catequéticos para parroquias y comunidades.

Asimismo, se insiste en la necesidad de un diálogo intergeneracional que fortalezca la comunión eclesial. Como lo dijo el Papa Francisco, “una familia, un pueblo, una Iglesia que no cuida a los abuelos, que no trata bien a los mayores, no tiene futuro” (Audiencia General, 4 de marzo de 2015).

Compromiso arquidiocesano

La Arquidiócesis de Bucaramanga se une con gozo a esta Jornada Mundial de los Abuelos y de los Mayores, animando a las parroquias, movimientos y familias a rendir homenaje a nuestros mayores. Se invita a celebrar la Eucaristía dominical en acción de gracias por su vida, organizar espacios de encuentro, oración y escucha, y renovar el compromiso de evangelizar con y junto a ellos.

Que esta Jornada no sea solo una fecha en el calendario, sino una oportunidad para reavivar el cariño, el respeto y la gratitud por quienes, con su vida, han sembrado la fe en nuestros corazones.

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